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Amaranta Hank
Amaranta Hank es el nombre profesional de la escritora y periodista colombiana Alejandra Omaña, también senadora. Su trayectoria pública une el periodismo en la frontera con Venezuela, los libros, los encuentros culturales y una etapa anterior en la interpretación para adultos.
Amaranta Hank
La persona detrás del nombre
Nacida en Cúcuta en 1992 y criada en la cercana Villa del Rosario, Alejandra Omaña empezó a trabajar en periodismo y comunicación a los dieciocho años. La región fronteriza aportó los temas de sus primeros reportajes: una vida cotidiana marcada por el conflicto, la desigualdad y el tránsito entre Colombia y Venezuela. La escritura se convirtió en el medio en el que se sentía más cómoda.
Como Amaranta Hank desarrolló una faceta pública vinculada a la interpretación para adultos, mientras seguía escribiendo y hablando de sus experiencias. También ha trabajado en edición, encuentros literarios y medios comunitarios. Los libros atraviesan esas distintas ocupaciones, desde sus primeras historias de frontera hasta la posterior crónica personal Desnuda. Su nombre artístico tiene, asimismo, raíces literarias.
Libros, relatos de frontera e influencias lectorasUna infancia fronteriza, una mirada periodística
Cúcuta y Villa del Rosario forman parte de la región fronteriza colombiana donde creció Omaña. En sus primeros trabajos periodísticos volvió a las realidades sociales de ese territorio. El conflicto armado y la vida de sus habitantes se convirtieron en temas de reportajes y, después, de un libro.
Sus primeros textos para SoHo nacieron de ese conocimiento local. En una entrevista de 2018 recordó que un editor la había contactado inicialmente por unas fotografías y que ella le dijo que quería escribir. El artículo resultante trataba de la frontera que conocía y le abrió una oportunidad como colaboradora.
Encontrar su medio
Una profesora de español la animó a considerar los estudios de Comunicación. Omaña contó que estudió en la Universidad de Pamplona, en Cúcuta, y que llegó a imaginarse como presentadora. También le interesó Derecho, antes de explorar las posibilidades prácticas de la televisión, la radio y la escritura durante sus años de estudiante.
Los canales de televisión universitarios le permitieron probar la presentación, pero la experiencia no le gustó. La radio fue otro intento que no terminó de atraerla. Con la escritura ocurrió algo distinto. En entrevistas posteriores volvió a aquel descubrimiento como el inicio de una relación duradera con las palabras.
Entre los libros y los medios locales
Su experiencia profesional va más allá de la firma de artículos. Ha editado textos, coordinado la Fiesta del Libro de Cúcuta y dirigido medios comunitarios. El trabajo de prensa y la comunicación digital también forman parte de su recorrido, junto a sus facetas más visibles de autora y conferenciante.
Estas ocupaciones la situaron en distintos espacios de la cultura y los medios: trabajar con textos ajenos, ayudar a organizar un encuentro literario y comunicarse con públicos locales. La fiesta del libro conecta sus raíces regionales con su interés sostenido por la literatura, mientras sus propios libros le dieron otra forma de desarrollarlo.
Un nombre tomado de la literatura
Amaranta procede de Amaranta Buendía, personaje de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Hank remite al universo literario de Charles Bukowski. Dos influencias lectoras se reúnen así en una identidad pública que llegó a asociarse ampliamente con su anterior carrera en la interpretación para adultos.
Ha hablado de esa etapa laboral en entrevistas y, posteriormente, en sus escritos. Forma parte de su trayectoria junto al periodismo y la actividad literaria. En una conversación de 2022 describió la escritura como algo que esperaba conservar durante toda su vida, fueran cuales fueran sus otras ocupaciones profesionales.
Conversaciones públicas sobre derechos
En 2022, Hank habló de su trabajo con Astrasex, una asociación de personas que ejercen el trabajo sexual y activistas. Describió una organización que reunía distintas identidades de género, orientaciones sexuales y modalidades laborales. Sus comentarios se centraban en el bienestar de las personas y el estigma asociado a su ocupación.
Al año siguiente participó con la escritora argentina Georgina Orellano en una conversación pública en Bogotá. Idartes, el instituto de las artes de la ciudad, informó de su diálogo sobre derechos y desestigmatización. Su escritura y su experiencia profesional encontraron allí un espacio cultural de conversación e intercambio.
Una función en el Senado de Colombia
El Senado de Colombia incluye a Alejandra Omaña entre sus integrantes. Su perfil oficial recoge la Comisión Segunda y la Comisión de Paz y Posconflicto. La ficha parlamentaria presenta su experiencia previa en periodismo, cultura y comunicación regional como parte de su trayectoria profesional.
El mismo perfil facilita un correo institucional y enlaces a sus cuentas públicas en redes sociales. Son los canales asociados a su identidad parlamentaria como Alejandra Omaña. Ofrecen un contexto diferente del nombre artístico por el que muchos lectores conocieron inicialmente sus entrevistas y libros.
